Los recuerdos (esas imagenes que vamos acumulando en nuestra mente a lo largo de nuestra vida) muchas veces te trasladan a momentos, lugares y personas que te permiten revivir vivencias, alegrías, risas y penas.
Sin embargo, muchas veces esos recuerdos son también esposas que no nos permiten avanzar y vivir el presente que nos rodea; atados a esos recuerdos pasamos horas, días, semanas y meses sin darnos cuenta que son simplemente eso, recuerdos, pues ya nada es igual y hace tiempo que no lo ha sido. Esos recuerdos, si no consigues dejarlos atrás, te consumen lentamente y no te dejan avanzar pues crees que son más importantes de lo que fueron y más valiosos de lo que son ( o por lo menos eso es lo que se decidió).
La vida está llena de ellos, pero deben de ser simplemente eso: acontecimientos pasados, lecciones de vida y aprendizajes para el futuro. Si se han convertido en recuerdos es porque no deben de formar parte de tu ahora y por ello, debes dejarlos ir y construir otros nuevos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario